miércoles, 28 de marzo de 2012

Ezra Pound: The Garret


Sí, apiadémonos de aquéllos más pudientes que nosotros.
Ven, amiga mía, y recuerda
         que los ricos no tienen amigos, sino mayordomos,
Y nosotros no tenemos mayordomos, sino amigos.
Sí, apiadémonos de los casados y los no casados.

El amanecer llega con pies pequeños
         como una Pavlova dorada
Y yo estoy cerca de mi deseo.
Ni tiene la vida que yo sepa algo mejor
que esta hora de clara frescura,
         la hora en que nos despertamos juntos.



Come, let us pity those who are better off than we are.
Come, my friend, and remember
         that the rich have butlers and no friends,
And we have friends and no butlers.
Come, let us pity the married and the unmarried.

Dawn enters with little feet
         like a gilded Pavlova
And I am near my desire.
Nor has life in it aught better
Than this hour of clear coolness
         the hour of waking together.


N. del T. (que soy yo): En el segundo verso de la primera estrofa, el poeta escribe "my friend", que en inglés puede entenderse como amigo o amiga. El español obliga a definirse, y yo he escogido el femenino, pero se pierde el caracter ambiguo que Pound quiere dar a su amigo/a o amante, englobando todos los géneros.

9 comentarios:

Er Tato dijo...

¿Y qué tal "mi amante"? Sí, ya sé que es algo más agresivo, menos sutil, pero conserva esa ambigüedad que, según tú, el autor quiere dar a esos versos.

De todas formas, la alternativa de "amig@ mi@" te la aplaudiría la Aído y sus fans, pero los tuyos te lincharíamos. ;-)

Un abrazo, poeta

José Miguel Ridao dijo...

Ésta sería la versión "igualitaria":

Sí, apiadémosnos de aquéll@s más pudiente@s que nosotr@s.
Ven, amig@ mí@, y recuerda
que l@s ric@s no tienen amig@s, sino mayordom@s,
Y nosotr@s no tenemos mayordom@s, sino amig@s.
Sí, apiadémosnos de l@s casados y l@s no casad@s.

¿Cómo te queas? Menos mal que se ha inventado la arroba (algunas que yo me sé pesan unas cuantas), para que la sociedad siga avanzando en pro de la igualdad y superemos los años tenebrosos en los que la mujer era explotada.

@br@z@s

Dyhego dijo...

Monsieur Ridao:
Me gusta, sobre todo, el último verso.
Por otro lado, me ha dado usted una idea: ¿por qué no proponerles a los_las amigos_amigas del género masculino_femenino que hablen, a partir de ya, únicamente en inglés? Así ellos_ellas podrían seguir diciendo gilipolleces y como yo, desgraciadamente, no domino ese idioma, me daría igual lo que dijeran...
Saludos_saludas

CLOCHARD dijo...

Estimado Ridao:

Muy sensato Mr Pound en el comienzo, que me resulta magnífico y con el que estoy completamente de acuerdo. El final me recuerda a ese tipo de cosas que parece que no sabemos que suceden y se encuentran ahí, cada día, para ser disfrutadas, y a las que sólo los elegidos se acercan para beber de su fuente. Muy bello.

Por cierto, bienvenido a los peces de hielo con los que trataremos de refrescarnos letra a sorbo.

Un saludo.

Blimunda dijo...

Me gusta de modo especial la segunda estrofa, y en particular el último verso es como si metiera sus manos en mi corazón.
(Acabo de ver que el Señor Don DYHEGO coincide conmigo, lo cual me complace sobremanera)
Y si me lo permites, Ridao, le diré a CLOCHARD que nada me gustaría más que la vida lo eligiera, por fin, en esos despertares a lo Ezra Pound.

Gracias Ridao y un abrazo-a.

Muñoz Escasso dijo...

Ridao, este Pound me mola más que el Yeats.Además lo de los mayordomos y los amigos, me resultó muy reconfortante.

Abrazos a todos, menos al anónimo cornudo.

Mery dijo...

Muy bien por la aclaración.
Me gusta mucho mucho el verso final, la hora en que despertamos juntos.
El alba siempre es fría y un poco triste, así que nada como unos brazos en los que cobijarse.

Besos

José Miguel Ridao dijo...

Curiosamente estamos todos de acuerdo, por algo será. La segunda estrofa es una maravilla, no me gusta interpretar un poema, pero aquí se puede sentir ese amanecer, su frecura, el despertar... de los mejores versos que he leído.

Abrazos lapavloveros.

José Miguel Ridao dijo...

Se me olvidaba, Dyhego: los angloparlantes también se las tienen tiesas con HIS/HER