martes, 6 de marzo de 2012

Un reto cojonudo


Aunque a ciertas edades uno piensa que ya no le van a salir más amigos, gracias a los buenos oficios de mi hijo Jaime, que a sus seis años mantiene desde hace cuatro una entrañable relación de amistad con una preciosa niña de nombre Daniela, he dado con una familia encantadora, y como quien no quiere la cosa he ido coincidiendo con Julio, su padre, hombre de una personalidad arrolladora, emprendedor, que se bebe la vida no a grandes sorbos, sino empinando el codo hasta vaciar la garrafa, justo lo contrario de los sorbitos con pajita amariconados que yo suelo practicar, pero tampoco le tengo envidia, ni él a mí, así que estamos en trámites de hacernos colegas, como mínimo. Y tras este rollo que tampoco tiene por qué interesar a nadie voy a lo que voy: resulta que Julio, en un rapto de creatividad y echándole más cojones que el caballo de Espartero, se ha lanzado a la producción de una especie de película, que él llama web-serie de cinco capítulos en formato de reality fiction (tengo pendiente preguntarle qué coño significa eso), y lo hace a pelo, sin apenas medios, con la colaboración altruista de varios jóvenes entusiastas, recorriendo toda la costa andaluza y con el poema If, de Kipling, por bandera. Aquí os dejo el trailer, y se le puede seguir en la web del proyecto. No entiendo mucho de esto, pero creo que así empezó Álex de la Iglesia, mismamente.

5 comentarios:

Dyhego dijo...

Me ha gustado mucho la imagen del ciclista en el retrovisor.
Saludos a ambos.

El Viejo callejero dijo...

Aún sigo conservando esa botella de vino. Aguarda para seguir regando nuestra amistad. Creo que no hay modo mejor de hacerlo.
Muchísimas gracias por tan bellas palabras. Nadie había escrito nada tan bonito sobre mí. Bueno, nunca nadie, había escrito nada sobre mí.
Un fuerte abrazo, amigo mío.

José Miguel Ridao dijo...

Otro abrazo para ti, Dyhego. Mañana por la mañana sale de Sevilla un paquetito, con varios días de retraso. Más vale tarde...

Gracias a ti siempre, Julio, y esa botella, a cara de perro, que es magnum. ¡¡Mucha suerte con tu reto, y sigue disfrutando!!

Abrazos retadores hacia delante.

MUÑOZ ESCASSO dijo...

Con dos cojones. Me gusta la gente que encuentra retos, que cultiva pasiones. Que no deja de buscar modos de lidiar el toro lo mejor posible.
Debemos tomar ejemplo todos de esa actitud.Seremos sin duda más felices.
Aunque yo, -puestos a elegir-, prefiero ese Magnum bueno antes que la cinta. Apretásela entre dos es todo un reto también.

José Miguel Ridao dijo...

Desde luego que sí, tantos paños calientes ni paños calientes... Y al magnum te invitaríamos, pero es que entonces nos quedaríamos con sed...