domingo, 31 de enero de 2010

Aforismo de fe


Aunque no creas en Dios agárrate al menos a la palabra.

21 comentarios:

Máster en Nubes dijo...

Me gusta. Un abrazo, JM.

Alejandro dijo...

¿A la de Dios?

José Miguel Ridao dijo...

Gracias, Aurora.

A la de Dios no, Álex, que no existe. A la del cinco.

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Compleja disquisición la tuya en pocas palabras, José Miguel: Dios, la palabra...
"En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba cabe Dios, y el verbo era Dios..." Inicio del Evangelio según Juan, ¿a qué carta quedarse, pues?
Un abrazo, y gracias por tu última visita a mi bitácora, Javier.

maile dijo...

Lo del cinco ¿no tendra premio, no ?


Pues yo con Dios aun no me entiendo. Con El es como con la mojama, que cada vez que la encuentro la pruebo para ver si le pillo el gustito.
Sigo sin entenderle y es que Dios es de pocas palabras. Pero en ello estoy.

Besos mi señor Ridao.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Detrás de la palabra suele venir el espíritu. Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Javier: siempre me han intrigado esas palabras del Evengelio. No pensé en ellas conscientemente al escribir el aforismo, pero en cuanto lo leí se vinieron a mi cabeza. No deja de ser sorprendente.

Gracias a ti siempre, un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

El premio gordo, Maile. Yo no es que no me entienda con Dios, es que no lo veo.

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

¿Y antes de la palabra, tocayo? ¿Y después del espíritu? Todo esto me sobrepasa.

Un abrazo para ti y otro para Quequi.

Liliana G. dijo...

¡Guaaauuuuu, qué profundo! Y hasta místico si se quiere. Aunque también poético...

La tangencia de la palabra, la hace diosa entre los hombres.

Muuuuuy bueno, Ridao, muy bueno.

Besotes

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, Liliana. Pensé en hacer un poema con esos dos versos. Caerá.

"La tangencia de la palabra, la hace diosa entre los hombres". Eso es brillante, no es la primera vez que das una réplica de esa categoría.

Un fuerte abrazo.

Ramón Simón dijo...

José Miguel. Y si creo en Dios ¿Me puedo agarrar, sujetar también a la palabra?
Saludos.

José Miguel Ridao dijo...

Hombre, claro, así tienes dos agarraderas y es más difícil que te caigas.

Un abrazo agarrao.

Ramón Simón dijo...

Eres genial, José Miguel, tienes
respuestas "pa too".

Liliana G. dijo...

Es que en tu espacio nos reunimos todos los "brillantes" de la red, José Miguel, jajajaja

Por algo será, quizás porque tu blog, brilla con luz propia gracias al dueño.

Mil gracias. Besos

P.S.: Seguiré colgando en el sidebar de mi blog, estas frases que te parecen buenas, sigo con tu sugerencia :)

José Miguel Ridao dijo...

Gracias a vosotros siempre.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Es que te has fijado poco, Dios está ahi, tan cerca que a veces no lo aprecias.
"Ca uno, es ca uno", yo sin Él sería mucho menos de lo que soy.
Un abrazo

José Miguel Ridao dijo...

Pues yo ni poniendo los ojos de búho, Rafael. Pero bueno, no pasa na. Un abrazo.

Mery dijo...

Pues eso de la palabra tiene su aquél, si tenemos en cuenta que en la Biblia se utiliza la "palabra" como Verbo, y el Verbo es Dios.
¿Esto es un silogismo?

Un abrazo

José Miguel Ridao dijo...

Yo pensé lo del verbo al verlo escrito, no antes. Es inquietante.

Otro beso.

Mery dijo...

Si, es inquietante.
Algo por dentro nos dice que no sabemos nada de nada, pero que intuímos mucho mas de lo que queremos reconocer.
(Por cierto, acabo de ver que Javier ya te había comentado algo similar)
Un abrazo (vaya horitas)