martes, 12 de enero de 2010

inmor(t)alidad


La inmortalidad no sabe nada de lo que es moral o inmoral [...] Sólo valora las obras y la fortaleza, exige la coherencia y no la pureza de las personas [...] La moral no significa nada para ella; la intensidad lo es todo.

Stefan Zweig

Vamos, que según Zweig puede haber capullos integrales (o capullas integralas) que sean grandísimos poetas, músicos, pintores... No todo el mundo está de acuerdo con esto.

P.S. En una entrada en el blog de E. G-Máiquez titulada Aniversario, del 5 de octubre de 2009, se mantuvo un interesante y a veces acapullado (digo, acalorado) debate sobre el arte y la moral, donde introduje la cita de Zweig.

16 comentarios:

Joaquín dijo...

A saber lo que entendía Zweig (o su traductor al castellano) por inmortalidad.

(Hoy es que estoy derrotista).

Un abrazo,

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Creo que mal interpretamos.

La vida determina el grado de moralidad, y la cración es ajena a todo ello.

Es mera creación.

José Miguel Ridao dijo...

Ahí tienes razón, Joaquín, habría que ver el original.

Yo pienso igual que tú, Javier, pero he leído muchas opiniones en contra.

Un abrazo.

Er Tato dijo...

Es obvio que han existido, existen y existirán, grandes creadores que son absolutamente gilipollas... Y no me hagas poner ejemplos. No sé si era esto lo que quería decir Zweig, pero me da igual. ;-P

Un abrazo

Juanma dijo...

Yo me alegro de que ya haya opinado el Tato, con quien coincido plenamente...incluida su frase final.

Abrazos.

marisa dijo...

Pues sí, incluso hay quien lo tiene todo. Yo en clase explico a todos los autores que se consideran básicos en nuestra literatura, pero algunos me emocionan especialmente porque aúnan su maestría y su verbo pleno con una enorme integridad y son además "buena gente que pasa" y no "mala gente que camina" que diría D.Antonio.
Depende mucho de la perspectiva crítica con la que nos acercamos a un autor.Yo, cuando realizo un análisis formalista no me interesa la posición moral del autor ni su postura ante tal o cual valor ético, pero si hago un estudio que tenga en cuenta no sólo la creación o el producto literario, sino al creador y su proceso así como su forma de estar en el mundo entonces la cosa cambia(estilística idealista), y si me alejo de esas perspectivas y me quedo con la historia de las ideas en la literatura , entonces no puedo dejar de lado la "moral" del autor.
En fin que esto da para mucho, pero creo que, al margen de la crítica literaria y sus entresijos,como diría mi tita"tie que haber hente pa´to "
Un abrazo y perdón por la extensión ( el tema me gusta,¿se nota?;))

Paco Gómez Escribano dijo...

Yo creo que querría decir eso, que haya autores geniales que son malas personas, mediocres que son un encanto, malas personas y pésimos creadores e incluso genios que, además, son buenas personas. Y que la creación es eso, creación, y que no entiende de moral, ya que la moral es un concepto humano y la creación un concepto divino.
Creo...

Un abrazo.

marisa dijo...

Por cierto se me ha colado un YO que es incorrecto.Pues nada lo corrijo y aquí no ha pasado"na" ( anda que si me lo leen mis alumnos con la "brasa" que les doy con lo de la coherencia y la cohesión...)

Cita dijo...

Y yo vengo a repetirme con lo que han dicho Tato y Juanma.
Hay artistas extraordinariamente gilipollas... los hay, esto es asi.
pero también hay corazones que triunfan sin tener mucho arte.

Besos

Cita

Olga B. dijo...

Pues yo creo que tienes toda la razón, Ridao, puede haber capullos integrales que sean grandísimos poetas. Eso sí, es más fácil ser un capullo integral que un buen poeta. Incluso hay capullos y capullas integrales que son pésimos poetas, lo cual, además, es mucho más feo.
Saludos.

José Miguel Ridao dijo...

Pues sí, Tato, eso es así, como dicen los compadres.

Hoy te lo has currado poco, ¿eh, Juanma? Es que el Tato es mucho Tato.

Sí que da para mucho, Marisa. Recuerdo una entrada de E-Gª Máiquez en que se debatió muchísimo sobre el arte y la moral, y mucha gente se posicionaba diciendo que era impensable el arte exento de moral. Hay quien ha escrito mucho sobre el tema.

Bienvenido, Paco. Eso pienso yo también, pero como he dicho hay mucha polémica al respecto, y esto se relaciona mucho precisamente con el concepto que tenga cada uno de "lo divino".

...y también hay gilipollas que son unos "artistas", Cita. Yo conozco a unos pocos. Será por arte...

Pues venimos a coincidir todos, Olga. Por lo que he observado, la calidad artística va acompañada en la mayoría de los casos de la calidad hunmana, aunque existen excepciones. Lo que sí hay a mogollón es mediocres acapullados.

A todo esto, cuando se habla de poesía y capullos siempre me acuerdo del poema de Gloria Fuertes:

El pájaro pica,
el gato maúlla,
la araña se escurre
por ser tan capulla.

Abrazos capulliles.

Las hojas del roble dijo...

Arte+ inmoralidad= inmortalidad, querido Ridao.

Liliana G. dijo...

¿Quién conoce la inmortalidad para poner en su boca frases que ella no pronunciará nunca?

¡De cuántas excusas se vale el hombre para beneplácito de su ego!

Besotes :)

Octavio dijo...

Pues yo (no creo que esto que voy a decir extrañe a nadie) creo que de la inmoralidad vital puede salir arte, mucho arte. No son parámetros equiparables. A veces, de experiencias, digamos, inmorales, surgen ideas y textos memorables(independientemente de lo capullo que se sea). Al menos, es lo que me conviene creer, je.
Por otra parte, quizás la raíz esté en determinar qué consideramos inmoral. Antonio Machado, en los mismos días en que escribía sus mejores poemas a Leonor, frecuentaba el prostíbulo de Baeza. ¿Le resta eso valor a su poesía o a sus sentimientos? De ninguna manera. Y si hablamos de su hermano, y de en qué momentos de su vida escribe sus mejores textos, no digamos.
Bien, Ridao, bien, por hacernos reflexionar.
Un abrazo.

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
Yo también considero que una buena creación artística no tiene por qué salir de una persona "buena" (y viceversa).
Salu2 y ya me iré poniendo al día poco a poco.

José Miguel Ridao dijo...

Tú sí que tienes arte, oak oak.

Es verdad, Liliana, que el tal Zweig es un poco grandilocuente, pero se aprende mucho con él.

No me esperaba otra respuesta de ti, Octavio, faltaría más. Lo que tienes es que hacerte inmortal lo antes posible.

Me alegra verte por aquí, Dyhego. Poquito a poco, no te se vaya a escacharar el ordenata otra vez.

Abrazos.