martes, 5 de enero de 2010

Reyes Magos encabalgados


Aquellos Reyes Magos de mi infancia
pintaban de emoción las vacaciones
de Navidad, vendían ilusiones
hoy perdidas, envueltas en fragancia

a dulces caramelos, a distancia
lejana, a camellos y turrones
de guirlache, niños dormilones
pasándose la noche en vigilancia.

Los Reyes que ahora vienen van con prisas.
No caben sus juguetes en la casa
y acaban por morir de cualquier modo

llevándose consigo vuestras risas
y haciéndome entender lo que me pasa:

¡Ya no soy niño, y lo he perdido todo!

11 comentarios:

marisa dijo...

Me han emocionado tus reyes...cada uno guarda en la infancia lo mejor de sí mismo y de su inocencia. Que paséis un feliz día de la infancia (los que tenemos niños así lo hacemos, ¿verdad?;))

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Un hermoso poema, tocayo. Es parte del aprendizaje de la vida el situarse al otro lado (hijos y padres) de este bello retablo del día de Reyes. Muchísimas gracias, José Miguel, por lo que me ha contado JMB. Es un gran alegría para mí. Un feliz día de Reyes para ti y tu familia.

Antonio Rivero dijo...

Hermoso soneto. En menor medida pero me identifico totalmente con el poema. El primero de los traumas para un niño es saber que los reyes son los padres... y después, hacerse mayores y ver como se desvanece la magia infantil en la que se regodea esta fiesta. A pesar de todo la Navidad tiene algo divino que no puede empañarse tan fácilmente.

Un Saludo y Felices Reyes.

madison dijo...

Pero por mucchos años que pasen, siempre nos queda algo de aquella ilusión de cuando fuimos niños.

Con tu poema has hecho presente mis reyes de niña. Días de disimilo y miradas de reojo hacia mi madre, que de forma apresurada escondía juguetes allá donde podía, pues mi casa era pequeña.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

De niño vivía en una habitación con mis padres y dos hermanas mayores. Todos se desvivían para que yo no me enterara de nada y por eso aún hoy mantengo la ilusión.
Es un día feliz para mi, que te traigan muchas cosas los Reyes, qué si lo crees de verdad son Magos
Un abrazo

Cita dijo...

YO trato por todos los medios de conservar algo de aquella niñez. La inocencia no es, obviamente, y la ilusión...es... oye, ¿lo estaré perdiendo?
Besos
Cita

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, Marisa. Os deseo lo mismo, qué bien tener niños en estas fechas.

Gracias a ti, tocayo. Lo mismo te digo, que disfrutes de los Reyes con tu familia.

¿Qué es eso de que los Reyes son los padres, Antonio? Te deben de haber informado mal. Si lo lee algún niño no se lo va a creer. Desde luego que es algo divino, y difícil de empañar.

Siempre, Madison, siempre. Si he conseguido eso con mi poema ya me doy por satisfecho.

Qué bonitos recuerdos, ¿Rafael? La felicidad son unos Reyes Magos que visitan un corral de Triana montados en sus camellos. Ahora hay más regalos, pero menos ilusiones. Que disfrutes de los Reyes con tu familia.

Ése es un buen empeño, Cita, y no creo que pierdas la ilusión, si tan empeñada estás.

Un abrazo a todos, y ¡FELICES REYES MAGOS!

José María JURADO dijo...

Un soneto muy emocionado y emocionante, felices reyes, encabalgados a las jorobas.

José Miguel Ridao dijo...

Felices Reyes, José María. Ya queda poco, ¡qué emoción!

Miradme al menos dijo...

En estos momentos me dispongo a ponerles agua a los camellos... pero en el fondo me siento como tú, como el último verso, sin el paríso de la infancia. Muy buen soneto (sin premio).

Un abrazo

José Miguel Ridao dijo...

Gracias, compañero. ¿Se bebieron el agua?