martes, 1 de junio de 2010

Zapatillas pedagógicas

Pues sí, son mías estas zapatillas, y a mucha honra. Las utilizo mayormente como instrumento educativo para mis hijos. Cuando Miguel las vio por primera vez me dijo: "Papá, ¿por qué ese señor se mete un pincho por el ojo?" Yo le dije que porque estaba un poco locuelo, y nos echamos todos a reír. Todavía me lo preguntan de vez en cuando; ahora son Jaime e Ignacio los sorprendidos, y yo bien orgulloso que estoy de mis zapatillas didácticas. Sí, he dicho bien, didácticas. Parece que estoy viendo a una legión de pedagogos censurándome, tachándome de mal padre, de corruptor de menores. Tratarían de arrebatarme a mis hijos para educarlos en un centro comunitario regido por pedagogos, pedagógicamente correcto, un paradigma de la pedagogía, para convertirlos en pedagoguitos en vez de niños.

Hasta hoy yo trataba de mantenerlo oculto, no fuera a ser que me denunciaran, pero ya me da igual. ¡Muera la pedagogía! ¡Viva Homer Simpson! Llevo un par de años con estas zapatillas y aún no se le ha ocurrido a ninguno de mis hijos taladrarse un ojo. Por los hijos de los pedagogos no pongo la mano en el fuego.

21 comentarios:

Marisa dijo...

Hay Don Dhyego... que mi hijo las tiene igualitas pero de bart, jajaja. y no hay un dios que se las haga quitar, son sus preferidas!!!!!.
Estoy con vos, que mejor pedagogía que la que emplea un padre con sus 'bestias pardas'. Diga Usté que sí. Seguro que ni los hijos de los pedagogos ni los pedagoguitos tienes unas zapatillas tan chulis. Un besete.

eres_mi_cruz dijo...

sí señor... un buen babuchazo a tiempo siempre fue de lo más pedagógico... las mías son de trapo... noruegas de esas que traen una suela de goma de dos dedos de espesor... medio quilo de babucha pedagógica...

Ramón Simón dijo...

Viva Homer y su feliz pedadogía.

¡Olé, olé y olé!
las zapatillas
de José Miguel.

El dibujo de Homer Simpson lo llevo en otra prenda más íntima.

Chop-abrazos.

Ramón Simón dijo...

Pedadogía: de pedo logía.

otro abrazo

Bea. dijo...

Ja,ja,ja, esas zapatillas son ideales voy a comprar un par para mi marido así de paso le educo a el y a mis hijos.Tampoco yo creo en esos pedabobos que creen saber todo lo referente a educar a los hijos ajeno,alguien me dijo una vez , lo mejor para un hijos es que sepa que lo quieres ,y así los educo yo , pero las zapatillas las compro también,ja,ja.
Ridao ya tengo tu libro.

Liliana G. dijo...

¡Me encantaron! Y pensar que siempre me dio pudor comprarme unas con forma de leoncito, osito o conejito, jajajajja

Adhiero a la única pedagogía que ha dado resultado desde tiempos inmemoriables: la del "chancletazo". Eso, que en Argentina, a las zapatillas de este tipo se les llama "chancletas" o "chinelas" (ahora que lo pienso, no sé por qué la manía de usar palabras con "ch").

Para mí con los pedagogos pasa lo siguiente, a saber:

* No tienen hijos y hablan por boca de ganso.

* Tienen hijos, pero los educan como nosotros y ellos cultivan en "haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago"

* Tienen hijos, pero lo educa la madre, mientras ellos están diciendo estupideces y tratando de educar hijos ajenos.

En síntesis, tus "chancletas" son geniales :)

Besos, José Miguel

José Miguel Ridao dijo...

No soy Dyhego, Marisa, pero como es amigo no me importa. Veo que tu hijo tiene buen gusto; o la madre, al comporarlas. Un beso.

Pedazo de babucha, eresmicruz, y con la que está cayendo sudo sólo con verlas. Los babuchazos, un clásico imprescindible. En este país es lo que falta, babuchazos bien daos.

¡Que viva, Ramón! En la próxima tertulia nos tienes que enseñar tu homer.

Abrazos pedológicos.

José Miguel Ridao dijo...

Totalmente de acuerdo, Bea. Que sepan que los queremos. Es una frase muy sabia, que yo intento seguir. A ver si disfrutas del libro. Si es así ya me cuentas; en caso contrario calla para siempre.

Liliana, las del leoncito yo no tengo cojones de ponérmelas, pero esto es otra cosa. Espero que no haya ningún pedagogo leyéndonos, porque nos correría a chancletazos.

Abrazos chinélicos.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

En Venezuela parecen empeñados a separar a padres e hijos desde edad temprana, para adoctrinarlos con mayor comodidad. Totalmente de acuerdo contigo. Prefiero a Homer, seguro que no usaría la jerga pedagógica ni borracho como una cuba.
Un abrazo.

Ramón Simón dijo...

José Miguel como tenga que enseñar mi homer se te va a poner los pelos de punta como la consonante i pero en mayúscula IIIIIIIII.

un abrazo-chop-poetry.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Joder Ridao, ¿dónde has conseguido esa maravilla?
Ayer precisamente me ha comprado unas mi mujer y creo que para usarla tendré que ponerme un frac de lo lujosas que son.
Envidia te tengo. Un abrazo

Fernando Moral dijo...

No creas que andas muy descaminado. Mira Lo que le ha regalado mi hija pequeña a la mayor

César dijo...

¿cuantas veces el cazador regordete y calvo le volaba la cabeza al pato Lucas y el pico se lo ponía en la nuca?. yo mismo contesto...cientos de veces, y ahora mi pregunta es la siguiente ¿acaso si hubiese visto otros dibujos politicamente más correctos , no seguiría teniendo ganas de vez en cuando de ponerle a más de uno la nariz en el cogote?. Un saludo

mangeles dijo...

jijiji...sin palabras...

Besos

Pd. ¡Los niños son pequeños, pero no tontos¡

José Miguel Ridao dijo...

No conocía esa idea genial de Chávez, tocayo. Vamos a tener que comprar una televisión venezolana y emitir los Simpsons en plan Clan TV.

Menos lobos, Ramón. Emplazado quedas.

Pues en una tienda del barrio, Rafael. No pude resistirme. Quema esas de señorito, hombre.

Abrazos simpsonianos.

José Miguel Ridao dijo...

Así es, César. Y el correcaminos que hacía perrerías al coyote, y muchos otros, y nosotros así, sin poder meterle mano a los mangantes.

Son más listos que todos nosotros juntos, mangeles.

Abrazos.

Alejandro dijo...

Lo de zapatillas pedagógicas tiene doble sentido... tienen pinta de dejar los cachetes bien calentitos.

José Miguel Ridao dijo...

Sí, Álex. Los cachetes culeteros.

El alegre "opinador" dijo...

¡Por menos de eso le quitan a uno a sus hijos! Ten cuidadito...
Te recomiendo leer una entrada antigua de mi blog (no sé como se enlaza en el comentario) que se titula sobre paños verdes... Te vas a reír.
¡Viva la pedagogía!
Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Pues sí que es descojonante. Yo ahorcaba a más de uno con el paño verde. Pero vamos, a lo mío: zapatilla va, zapatilla viene.

Un abrazo.

maile dijo...

Por cabeza dura como pocas, más de una cosa tuve que aprender a base de babuchazos. Y benditos sean, porque de otra forma... No me gustaban, no me gustan, pero ya se llamaran babuchas o chanclas, más de una me rozó y más de dos me dieron de lleno.
No creo que deban ser norma, pero una sólo una vez es como lo de " a buen entendedor...".
No tengo babuchas, pero esas molan... estan cachondas... aunque el señor Simsom no sea santo de mi devoción.
Saludos mi señor Ridao.