martes, 22 de junio de 2010

Divagaciones literarias

Fernando Pessoa hacía anotaciones fragmentarias en su cuaderno, y de su recopilación y ordenación cuidadosa nació ese monumento literario llamado El libro del desasosiego. La escritura es un bálsamo para esa angustia vital, para ese desasosiego. A diferencia de lo que sucede en la pintura o en la música, es difícil encontrar un escritor desequilibrado, un Van Gogh literario. El surrealismo no sienta bien a la literatura, ni siquiera a la poesía. Para expresar los sentimientos con palabras, para ejercer de artista de las letras, hay que olvidarse de las ideas extravagantes. Se puede describir la extravagancia, pero siempre partiendo del equilibrio. Se puede describir la locura, pero siempre desde la cordura. La literatura es un arte noble, puro, que aspira a la perfección y precisa el dominio de la técnica. Un arte que arroja luz sobre un mundo de contradicciones.

12 comentarios:

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
Nombras a Pessoa continuamente, y MADISON también. Voy a tener que hacer un hueco entre Murakami y Murakami, jejeje.
Salu2.

Torcuato dijo...

Parte de razón tienes, como todos la tenemos (parte). Los cientos de escritores y poetas locos fueron catalogados locos, y así se quedaron, por los culturetas de la época, que se creían con el derecho de hacerlo. Puro academicismo.
Aunque no creo que el arte este destinado a un público, si la artesanía. El arte se hace para limpiar el alma del artista, más allá de técnicas, virtuosismos, estilos, y, por supuesto, modas.
El arte no es arte por gustar, sino por desprender sensaciones.
El surrealismo, al igual que otros palabros, es una catalogación. No conozco poesía para opinar mucho pero si sé que hubo un poeta, de nombre Federico, al que metieron en este saco y no estaba mal del todo.
Creo que términos como nobleza y perfección no tienen nada que ver con el arte.

Un saludo Ridao

Luis Valdesueiro dijo...

¡Sombrero!, que traduciría el castizo. Admirable texto, José Miguel: ebrio de sensatez.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

El "Libro del desasosiego" me parece una verdadera maravilla. Hablando de Pessoa, ¿conoces su poema "Tabaquería"? Yo lo descubrí hace poco y creo que nunca he leído nada igual.

Besos.

María L.S.

jordim dijo...

la literatura es libertad, más que la vida real..

maile dijo...

Confiando en su criterio debo entonar el "mea culpa"... nunca he leido a Pessoa, señor Ridao, lo reconozco. Pero creo que buscare algo suyo,porque le nombran en muchos blogs de los que sigo. Debe ser bueno. Perdone mi ignorancia.
Pero el caso es que a mi me llevo a la escritura mi "desasosiego" y es ella la que me lleva a la cordura,,, que no a la literatura (Dios me libre de semejante afirmacion, que seria pura vanidad, o soberbia).
Pero si... es un balsamo para mi angustia.
Buscare a Pessoa. Gracias.

maite mangas dijo...

La escritura es un estupendo ejercicio para ordenar las ideas, para pensar mejor...Me ha encantado tu planteamiento, Jose Miguel. No puedo estar más de acuerdo

Aurora Pimentel dijo...

Me gustan tus divagaciones , pero no estoy de acuerdo con que sea difícil encontrar un escritor desequilibrado. Se me ocurren así de repente personalidades poco estables, e incluso algunos llegados al suicidio: Virginia Woolf , Joseph Roth, Sylvia Plath, Stephen Zweig... así para empezar. Dostoyevski tampoco estaba muy bien de la cabeza, Tolstoi tampoco era muy templado que digamos. De los anteriores algunos fueron diagnósticados con enfermedades psiquiatrícas, otros no (creo que Tolstoi no).

Creo que la cordura no tienen que ver con la profesión y el oficio, pero desde luego que el de escritor no aporta mucha estabilidad mental a menudo aunque tampoco puede decirse que todos los escritores estén pa'lla. Se me han olvidado muchos más, como Hemingway. Claro que hay gente estable como Auster o Delibes (aunque Delibes era un depresivo de aupa).

En fin Ridao, que la escritura no aporta equilibrio siempre, que a veces el oficio y el esfuerzo al revés, exigen una dedicación tal que puede disparar las debilidades que toda persona puede tener en la cabeza, o a veces, es cierto, fortalecer a la persona y es una manera de luchar contra ellas, de todo hay.

Pero que haya más equilibrio entre escrritores ... no estoy de acuerdo para nada.

José Miguel Ridao dijo...

Harás bien, Dyhego. Te advierto de que su lectura es difícil, pero merece la pena.

Buenas reflexiones, Torcuato. Yo sí caso la nobleza con el arte, y la búsqueda de la perfección.

Muchas gracias por tus palabras, Luis.

No lo conozco, María. Lo buscaré en cuanto pueda. Muchas gracias.

Abrazos.

José Miguel Ridao dijo...

Mucho más, Jordim. Bienvenido.

Tu experiencia lo confirma, Maile; y la mía también.

Gracias, Maite. Veo que tus últimas entradas van en la misma línea. Para ordenar no hay nada como Ikea. Estupendos los anuncios.

Puede que tengas razón, Aurora. Yo pienso que hace falta lucidez para escribir, y esa lucidez se puede encontrar en un depresivo, o en un suicida como Zweig. Incluso en mayor medida que en personas que no tengan esas tendencias. Ahora bien, con un transtorno mental serio veo difícil que se pueda esibir bien.

Un abrazo.

Mery dijo...

Es que...con Pessoa hemos topado.
Un beso

José Miguel Ridao dijo...

Pessoa es mucho Pessoa.

Un beso, noctámbula.