sábado, 5 de junio de 2010

Música y sangre




Creo que fue Woody Allen quien dijo en una ocasión que cuando escuchaba a Wagner le entraban unas ganas terribles de invadir Polonia. Humor negro, viniendo de un judío, pero una frase más profunda de lo que parece a primera vista. La música de Wagner exalta el ánimo, nos habla de walkirias y nibelungos, de sagas nórdicas y caballeros en busca del Santo Grial. No en vano Nietzsche fue uno de sus grandes admiradores, y se puede decir que su música fue la banda sonora del nazismo. Se cuenta la anécdota de que Zubin Metha, director de orquesta de origen indio, quiso interpretar una pieza de Wagner en un concierto en Israel, pero la presión en contra fue tal que tuvo que desistir. La música se entremezcla con la política y las pasiones humanas en una amalgama de notas, amor y sangre que el genio nacido en Leipzig supo interpretar como nadie. El rito anual se oficia cada verano en el templo de Bayreuth.

13 comentarios:

José María JURADO dijo...

Vengo cada sábado a buscar mi dosis de blogueína musical y me inyectas esta mañana droga dura.

¡Me voy a invadir Polonia o lo que sea!

Un fuerte abrazo nibelungo.

Bea. dijo...

Impresionante música me ha entrado por todos los sentidos.
Un beso musiquero.

mangeles dijo...

¡¡¡Me encanta¡¡¡

Y si los niños son tan inteligentes de poder ver a Simpson con un taladro en el ojo y no imitarle....la buena música yescuchar a Wagner no puede hacernos nazis, ni por aproximación...segurísimo.

Besos

Rafael Lucena Soto dijo...

¿Y si releemos el Poema de Mío Cid o el de Roldán nos dará por ir contra el moro (perdón, africano islámico del norte)? ¡Qué locura! ¡Cuánto cuesta dejar cada cosa en su sitio!

Liliana G. dijo...

¡Magnífica música la de Wagner! Arrolladora... es lo único que se me ocurre como para abarcarla con una sola palabra.
Apocalypse Now, fue además, una de las películas que más me ha impactado en mi vida, aún después de treinta años, retengo aquellas imágenes completamente vívidas.

Muy buen post, José Miguel, como siempre.

Besotes.

Mery dijo...

Hay una estupenda biografía de Nietzsche, de R.Safranski, en Tusquets, en la que queda constancia de esta admiración hacia Wagner.

Lástima que la Música se mezcle con la política.
Un beso musical.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Creo que Coppola quería hacer una broma cultural, asimilando a los EE.UU. en Vietnam a los nazis. Pero las cosas suelen ser más complicadas de lo que parecen, y si no se hubieran retirado los americanos, tal vez habría sido imposible el genocidio camboyano (2 millones de personas en pocos años). En la primera orquesta de Israel el idioma predominante entre los músicos era el alemán. Lo de escuchar Bayreuth veo que también es una tradición veraniega para tí.
Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

De lo mejor de la casa, José María, cortesía de D. Ricardo. Lo que daría por ver el anillo completo en un par de días, a ser posible en Bayreuth.

Sí que es verdad, Bea. Wagner llega por la vía rápida.

Eso creo yo, mangeles. Recuerdo que cuando mi mujer esperaba a Miguel fuimos a un Lohengrin en Sevilla y el niño no pudo salir más pacífico (eso sí, con un oído enfrente del otro).

Abrazos.

José Miguel Ridao dijo...

Pero trabajito, Rafael. Estoy hasta las narices de correcciones. Me declaro incorrecto.

Gracias, Liliana. Arrolladora es un adjetivo perfecto para esta música. Y la película, impactante.

Gracias por la recomendación, Mery. Tomo nota; las biografías de Zweig fueron una delicia.

Sí que son complicadas, tocayo. Los americanos suelen ser muy simplistas. No me extraña que los músicos hablaran alemán. Era la lengua materna de millones de judíos, aunque por desgracia mataron a muchos.
Lo que me gustaría de verdad es ir a Bayreuth.

Abrazos.

eres_mi_cruz dijo...

a Wagner lo coló en Israel, Daniel Barenboim en un bis... no sin antes advertir al público por si alguien quería abandonar la sala despavorido...

siendo jóvenes y hermosos solteros... mi hermano y yo, en un ataque de esnobismo... decidimos que nuestras futuras esposas habrían de superar una gran prueba de fidelidad: escuchar de corrido la tetralogía del Anillo completa con tres pausas de quince minutos...
mi hermano se separó hace años y mi mujer confiscó todas mis cajas de Solti para la Decca...

El alegre "opinador" dijo...

Mira que Wagner nunca me ha acabado del llenar, pero acudir al festival Wagner un año es uno de mis sueños de juventud... Y lo sigue siendo.
Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

No sabía lo de ese bis, eresmicruz. Muchas gracias. Es curioso: tengo la misma caja del anillo que tú, de Solti. La mía no está confiscada, pero total, para lo que me dejan escucharla...
Crudelísima prueba, vive Dios. Me ha recordado a las ceremonias de iniciación en la edad adulta de ciertas tribus africanas.

Pues no será porque su música no sea densa, Alegre. Llena tela...

DSos abrazos.

El alegre "opinador" dijo...

No, si densidad sí que tiene la música de Wagner. Pero a mí no me llena... no me mueve por dentro.
No sé como explicarlo.
Un abrazo.