miércoles, 18 de febrero de 2009

Lo que piensan los niños


Os transcribo la conversación que he tenido esta mañana con mi hijo Miguel, de cinco años, mientras le llevaba al colegio junto a sus hermanos.

- Papá, ¿a que hace mucho tiempo, cuando no había nada, existían unos cristalitos transparentes?
- ¿Qué cristalitos, Miguel?
- Gafas (sic), y después se convirtieron en angelitos, y nos pusieron uno a cada uno encima.
- ¿Y quién lo hizo, hijo?
- Dios.
- Vaya, ¿y quién te ha dicho eso?
- Mi primo Emilio... bueno, me parece que me lo he inventado yo.

No me negaréis que me ha dado toda una lección de poética, metafísica y teología, haciendo además guiños a Kafka detrás de unas gafas. Me he quedado tan acojonado que voy a sugerirle que abra un blog.

11 comentarios:

Mery dijo...

Estoy asombrada, cada frase es única. Y lo que me ha encantado es ese inocente "bueno, me parece que me lo he inventado yo".
Te lo habrás comido a besos; y si no, déjamelo a mí.
Un abrazo, emocionado de veras.

Olga B. dijo...

Yo quiero un cristalito transparente de los que le sobran a tu hijo para dar y vender... Si se abre un blog, le comentaré a él:-)
"Me parece que me lo he inventado", para poeta va, seguro.

José Miguel Ridao dijo...

Mery, leche, que se me ha olvidao felicitarte por tu cumple. Tantas cortesías blogueras y se me pasa. Te partirías con Miguel, es una detrás de otra; la inocencia en estado puro.

A este le leo yo tus poemas desde ya, Olga. Te transcribiré sus comentarios:-)

Un abrazo a las dos.

Juanma dijo...

Lo que he descubierto con mi niño (dos añitos, fíjate la de sorpresas como la tuya que están a punto de aparecer) es su falta absoluta de contaminación, me fascinan por eso principalmente. Y puta vida que cada vez tarda menos en contaminarlos.

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

No te preocupes, Juanma, en vuestra mano está que no se contamine mucho; yo soy optimista en esto. Un abrazo.

Juanma dijo...

A pesar de mi última frase, yo también vivo en el optimismo con esto: no es más que una confianza ciega en mis niños (y en Lola y Juanma, sus padres, por qué no decirlo)

Abrazos.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Sin duda: este niño es un poeta. De casta le viene.

José Miguel Ridao dijo...

Gracias, Juan Antonio, aunque últimamente me limito a parafrasear a los grandes. Creo que te va a gustar el soneto de esta noche.

Pasión dijo...

José Miguel:

¡Cuántos recuerdos!. Detrás del asiento del coche iban tres angelitos, me volvían loca, ¡cuántas preguntas!, una maravilla.

Estos "angelitos" hoy saben muy bién lo que quieren.

El primer día de colegio (la guardería, ní idea, no han ido) se contaminan, en los estudios superiores el desmadre.

Los Padres tenemos que estar atentos a sus luchas, sín agobiarlos, pero detrás, al pie del cañón.

Y los "enamoramientos", cuando te presentan su primer novio en caso de mi hija, las novias en la de mis hijos.

Es muy difícil lo sé, pero soy optimista.

José Miguel Ridao dijo...

Yo también soy optimista, Pasión. Muy optimista, siempre optimista. Es difícil, pero hay que afrontarlo con optimismo; mis hijos me lo contagian. Gracias por el comentario.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Pa comérselo a besos.