jueves, 12 de febrero de 2009

Palimpsesto



¡El peso de sentir! ¡El peso de tener que sentir!


Cuando leí por primera vez estas palabras en el Libro del desasosiego de Pessoa se me quedaron grabadas para siempre. En aquel momento sentir era para mí un peso, y me vi reflejado en ellas. También Pessoa debió de sentir un peso terrible, pero no mientras escribía, para eso aprovecharía los momentos de alivio. Me cuesta trabajo imaginar a nadie escribiendo con esa maestría mientras soporta el peso de una losa.

Es curioso observar cómo las palabras y las frases se tiñen del estado de ánimo del que las escribe, y cómo quien las lee vuelve a darles otra capa de barniz. Todas las grandes obras son palimpsestos, y sólo su autor, y no siempre, puede recuperar el original.

16 comentarios:

Juanma dijo...

Yo supongo que no aprovecharía los momentos de alivio, sino que le aliviaba escribir. Pero vete tú a saber, ¿verdad?
La frase final es de sobresaliente.

Un abrazo.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Pero la grandeza de la literatura reside, precisamente, en que cada lector asume, hace suyas, personaliza su visión de lo leído. No existiría la literatura sin los lectores. A veces lo escrito transciende en mucho la intencionalidad originaria del autor y eso le confiere una mágica grandeza a la escritura.
Buena reflexión, José Miguel. Y enorme Pessoa, por supuesto.

Olga B. dijo...

Yo creo que el autor, una vez finalizado el texto, no es más que otro lector. Cada uno , interiormente, es el dueño absoluto de lo que lee. Con sus sentimientos, su peso, su barniz o su barro, interpreta y recrea y siente palabras que puede hacer suyas.
"Palimpsesto" es una palabra que me gusta mucho, y una buena manera de ver ese proceso de recreación que es la lectura.
Buen día, José Manuel.

José Miguel Ridao dijo...

Juanma, tienes razón, habría que habérselo preguntado a Pessoa. Es parte, como dice Juan Antonio, de la grandeza de la literatura. Gracias por el sobresaliente, lo pondré en mi curriculum.

Helga, muy acertada esa secuencia autor-lector-autor. En el blog es entrada-comentario-entrada. Me pongo manos a la obra para hacer una entrada inspirada por tu comentario. Por cierto, segunda vez que te equivocas, reconócemelo;-) 2 a 1, aunque lo mío fue intencionado; no lo tomes a mal, cuando me lo ponen tan a huevo no puedo resistirme.

Un abrazo.

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Estupenda entrada. Agrego tu blog s mi lista. Un saludo, Javier.

José Miguel Ridao dijo...

Gracias, Javier. A mí también me gustó tu blog y lo añadí a mi lista hace unos días. Por cierto, has puesto en tu lista el nombre de mi primo José María, bastante más notorio que yo; parece que hoy está todo el mundo empeñado en cambiarme el nombre.
Aclaro, simplemente por informar: Joan Ridao no es primo mío.

Rosna dijo...

Preciosa reflexión sobre la reflexión , sobre el hacer y el sentir las cosas , sin que nada se haga por hacer , caminando siempre dirigiendo nuestros propios pasos y que el caballo de los hábitos no dirija nuestro camino .Es necesaria la reflexión en estos tiempos en que todo el mundo parece tener prisa , en donde todo el mundo quiere Tener y Saber Ser ... espero que esta reflexión que hoy nos comparte Ridao san llegue a mucha gente porque es necesaria . También le dejo este poema de Pessoa ( escritor algo maldito ) para mi es una joya y hermosa crítica al Pensar para anteponer el Vivir ... es curioso ... por favor no lo tome como crítica , sino como la otra cara , el reverso de la moneda .En realidad este poema me gusta tanto , esta dirigido a mí , es una crítica a mi misma que necesito continuamente .Con estos versos aprendí que pensando no se vive , vivir es pensar , pero pensar no es vivir .

No basta abrir la ventana
para ver los campos y el río
no es suficiente no ser ciego
para ver los árboles y las flores .
También es necesario no tener mucha filosofía .
Con filosofía no hay árboles , no hay más que ideas .
Solo hay , como una cueva , cada uno de nosotros .
Hay solo una ventana cerrada , y todo el mundo fuera
y un sueño de lo que se podría ver si la ventana se abriese
que nunca es lo que se ve cuando se abre la ventana .

Para usted y para tod@s , les deseo un excelente fin de semana .
Rosna

Parsimonia dijo...

Creo que quien escribe basándose en sentimientos próximos, pasado el tiempo no volvería a escribir lo mismo, pues aquellos se transforman y olvidan. Sólo se pueden recuperar esos sentimientos con la misma lectura antigua y no siempre.

José Miguel Ridao dijo...

Exacto, Parsimonia, el autor no siempre puede recuperar el original. Se trata de un palimpsesto "heraclitano". La tarea es doble: primero hay que borrar las capas que ha añadido el tiempo, y después hay que confiar en que todo esté como lo dejamos hace años.

Muchas gracias, Rosna, por esos versos; no los conocía. Ya sabes que pensamos de manera distinta, pero al fin y al cabo son las dos caras de la moneda que es el vivir. Veo que ya hay ganas de que llegue el fin de semana; ya sé que en tu isla vais adelantados, pero ¿tanto?

Un abrazo.

Rosna dijo...

Ridao san , me dibujo una sonrisa ... (-_-) ... si no me fallan las matemáticas ....creo que llevo unas 8 horas adelantada con respecto a la Hispania ... Claro el viernes aqui en la ISLA , es un feriado :-)) ya comencé mi fin de semana !!!

Rosna

Juan Manuel Macías dijo...

Interesnte reflexión. En todo caso, que haya un nombre tras una obra debería ser irrelevante. La obra es una construcción del público. En tal caso, el palimpsesto sería el propio origial, multiplicado hasta el infinito.
Saludos.

Mery dijo...

Imagina lo que saldría si cada lector añadiera una apostilla al autor conforme a sus sentimientos tras la lectura.
Un maravilloso crisol humano plagado de sorpresas y matices.
Genial reflexión, José Miguel.

Un abrazo

José Miguel Ridao dijo...

Buena reflexión la tuya también, Juan Manuel. El palimpsesto ya no pertenece al autor, aunque el mensaje inicial de éste le sigue perteneciendo, si es capaz de encontrarlo.

Mery, parece que me has leído el pensamiento, es lo que pensaba poner en mi próxima entrada.

Un abrazo.

Marisa dijo...

Jose Miguel ante todo gracias por tus visitas y tus comentarios. Los versos de Pessoa son tan reveladores de la condición humana:sentir, sufrir, implicarse.Un abrazo

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Sólo hace falta echarle un vistazo al contenido de tu blog para saber que es del todo imposible que seas "primo" o lo que sea de Joan Ridao. No sabes cómo siento el desliz. Seguramente me traicionó el subconsciente. Lo rectifico ahora mismo. Te pido mil perdones por el error. A mí también me confundió uno una vez con Fernando Quiñones, el "flamencólogo" dijo aquel, en vez de llamarle lo que era, un estupendo poeta y un gran novelista. Por cierto, escribir no debe pesar, al contrario, aligera de muchas cosas. Siempre me ha llamado la atención los que dicen que escribiendo sufren,como no se refieran a la dificultad de armar bien las frases y las historias no entiendo ese sufrimiento. Un fuerte abrazo, Javier.

José Miguel Ridao dijo...

Gracias a ti, Marisa, por visitarme. Es verdad lo de Pessoa, aunque pienso que es un maestro sólo en el lado melancólico de la condición humana. Un abrazo.

Javier, no te preocupes por el deliz; más que nada me ha hecho gracia. Desde luego tú sales ganando en la confusión con Fernando Quiñones; aún recuerdo cómo disfruté la lectura de "La canción del pirata". Totalmente de acuerdo contigo en que escribiendo se disfruta, no se sufre. Yo voy más lejos: cuando se sufre resulta muy difícil escribir (a mí, al menos, me pasa). Un abrazo.