jueves, 17 de diciembre de 2009

Derechos de autor y creación verdadera

No seré yo quien machaque a los que defienden con uñas y dientes los derechos de propiedad intelectual, entre otras cosas porque soy socio de pleno derecho de CEDRO y algún dinerito (poco) me llevo en el reparto. Sin embargo, las manifestaciones que se vienen sucediendo últimamente por parte de los autores de cine, música y literatura me están dando que pensar. Uno de los principales argumentos que se esgrimen es que si se reducen los derechos de autor está en peligro la creación, pues los artistas no tendrían incentivos para la labor creativa. Bajo mi punto de vista esto es una falacia y de las gordas. De toda la vida los autores han sido pobres, casi nadie ha vivido de la literatura, y sin embargo se han creado obras maestras. No creo yo que Cervantes escribiera el Quijote entre rejas frotándose las manos por el dinero que iba a ganar, ni que Bécquer escribiera sus Rimas con la esperanza de salir de su vida bohemia, entre otras cosas porque es lo que le gustaba. Se podrían poner muchos ejemplos más, aunque es cierto que hubo grandes escritores que se hicieron ricos con su obra. Pero no creo que se trate de eso: la buena literatura no depende del dinero; el verdadero creador no lo hace por encargo, sino por necesidad vital, y tendrá su medio de vida o vivirá en la miseria, pero no por ello dejará de crear.

Voy aún más lejos: esta rebaja en los emolumentos artísticos a lo mejor logra una necesaria limpia de autores que en realidad no aportan nada, porque escriben basura que, si bien tiene su público, poco aporta al patrimonio artístico. Los consumidores de literatura barata ya encontrarán autores que escriban por poco dinero, o incluso gratis, y verán su necesidad satisfecha por mucho menos dinero, lo cual es bueno. Y en cuanto al cine, qué queréis que os diga: poco me apenaría que esos snobs y culturetas que hacen películas subvencionadas perdieran sus privilegios y se fueran a las listas del paro, más que nada por justicia social. Si el cine es rentable que se haga, y si no pues a otra cosa. Seguramente surgiría un canal de cine independiente que no generaría millonarios, pero sí una forma de vida digna para los artistas del género.

Que nadie me entienda mal: no es que esté legitimando la piratería, ni animando a vulnerar la ley. Lo que yo pienso es que hay que adaptarse a los nuevos tiempos, y si ahora el consumo de cine, música o literatura es mucho más fácil debido sobre todo a Internet, pues habrá que acostumbrarse a ello, y si se gana menos, pues que se gane menos, y si piratean todo tampoco pueden ponerse puertas al campo.

Termino con un argumento de peso: si alguien piensa que el arte se va a acabar con los derechos de autor que eche un vistazo a muchos blogs, entre otros los que tengo en mi barra lateral. Ahí hay arte, gratis y del bueno.

8 comentarios:

Olga B. dijo...

¿Se acabará llegando a un entente cordial entre la ley y la vida? ¿Es factible que, en una economía de mercado, la gente pague voluntariamente por lo que puede tener gratis?
Creo que la propiedad intelectual es algo no sólo a proteger sino también a valorar, no importa que el autor no tenga en mente ganar dinero, eso no significa que no deba ganarlo y, sobre todo, si alguien lo gana con sus escritos, el primer legitimado deber ser él. Pero el tema está complicadillo.
Abrazos.

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
Tema peliagudo. Se ha creado una tecnología capaz de piratear con suma facilidad. Ahora es irreversible. No sé qué es legítimo y qué no lo es. Lo que más cabrea al personal es la ratería de cobrar un canon al ayuntamiento que escenifica "El alcalde de Zalamea", cobrar un canon a los cedés (aunque yo esté utilizando uno para guardar y no perder la fotos que he hecho), subvencionar una película que no va a ver nadie, pagar a los usuarios de la biblioteca por leer un libro que ya ha sido pagado y en ese plan. ¿Por qué no suben el porcentaje que se llevan los escritores por cada libro vendido? En fin...
Salu2

Juanma dijo...

"poco me apenaría que esos snobs y culturetas que hacen películas subvencionadas perdieran sus privilegios y se fueran a las listas del paro, más que nada por justicia social". Eso me ha llegado al alma, Ridao, no se puede expresar mejor. Te refieres a esos que se autodenominan "el mundo de la cultura", ¿verdad?
Si supiera que alguien escribe un libro pensando en el dinero que ganará con él, inmediatamente dudaría de ese mercenario.
Por lo demás, en todo lo que cuentas, como me lío un poco, pues lo mejor que hago es confiarme enteramente en tu opinión. Así que de acuerdo en todo.

Un abrazo, querdio mío.

Er Tato dijo...

Pues yo estoy basicamente de acuerdo contigo, señor Ridao. Y ya me preocupa, ya.

Esto de las nuevas tecnologías, como la crisis, va a poner a cada uno en su sitio. Siempre que no llegue el Estado y lo joda, claro. ¿Por qué en el concierto de Sabina del otro día en Madrid se vendieron todas las entradas a las dos horas de ponerlas a la venta? Pues eso.

Un abrazo gratis (cuando sea famoso, ya te lo cobraré...)

Las hojas del roble dijo...

Tú sí que eres un artista, Ridao.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

¡Qué verguenza mocillo!

¿Qué quieren? ¿Jodernos?

Mono Burgos dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo y con Juanma con el texto: "poco me apenaría que esos snobs y culturetas que hacen películas subvencionadas perdieran sus privilegios y se fueran a las listas del paro, más que nada por justicia social".
Esas películas están subvencionadas entre otras cosas para pagarles un pastón a los actores de turno (no digo que no tengan que cobrar, pero sí con moderación y en función de la recaudación obtenida sin subvención). Porque digo yo: en EEUU no hay subvenciones para tal fin.
Me encanta con qué elegancia despellejas a todos estos snobs.
Un beso

José Miguel Ridao dijo...

Yo veo eso difícilmente factible, Olga, salvo que se trate de actos de caridad o solidaridad. Como tú dices, el tema está complicadillo.

Es verdad, Dyhego: el personal está muy cabreado, y eso no es nada bueno para los autores. Por otro lado, los porcentajes los dicta el mercado, no se pueden (o no se deben) establecer por ley.

Eso mismo, Juanma, el "mundo de la cultura". Manga güevos... No te fíes demasiado de mí, que tengo más peligro que una caja de bombas.

Nos estamos amariconando, Tato. vamos a tener que hacer otro reto bloguero de ésos...

No puedo competir con tu arte mimético, 69, lo mismo en una biblioteca que debajo de un roble.

No lo creo, Javier. Y gracias por lo de mocillo...

Los culturetas esos son unos jetas, mono. Prefiero lo de USA: el que es millonario es porque lo genera, con dos cojones.

Abrazos culturetas.