martes, 29 de diciembre de 2009

Incontinencia urinaria


Yo solía ser un alumno aventajado y ahora soy un alumno avejentado, pero sigo sacando ventaja.


Nota: vista mi entrada de ayer no salgo muy bien parado de esta afirmación, pero como alguien ha dicho, la literatura es ficción.

17 comentarios:

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Parece que en la polémica de ayer nadie ha reflexionado sobre el momento crucial de escurrírsela, y recuerdo la vieja advertencia: "dos meneo, tres paja". Un abrazo, tocayo.

José Miguel Ridao dijo...

Interesantísima tu aportación, tocayo. Eso daría pie a una entrada titulada "Onanismo literario". Ahí queda el reto.

Juanma dijo...

También saco ventaja yo. Últimamente, en verdad os digo, es lo único que saco.
Y ese reto literario, se podría escribir tanto sobre eso. A mí me gustaría que lo hiciera Ridao, de verdad.

Abrazos, querdio mío.

madison dijo...

A qué ventaja te refieres?
Soy una cotilla.

Cita dijo...

Eso quiere decir que eras y sigues siendo el que mas lejos mea? jejeje
Acordandome de lo que comentas en tu entrada anterior sobre cómo serian estos concursos en mujeres te lo diré jajaja se trata de mear cuesta abajo y ver que chorro llega mas lejos jajaja digo yo! que no lo sé!

Saludos

Cita

Las hojas del roble dijo...

¿Por delante o por detrás?

América dijo...

JAJAJAJAJAJ....José que arte tienessssss!!!!.....Lo que hago es reír sin atinar nada para decirte!

Un abrazo esperando el 2010.

Capitán dijo...

¿Seguro que no has pasado ya al estatus de profe?

Largo me lo fiais.

Liliana G. dijo...

En Buenos Aires hace mucho calor y humedad, no dan ganas de nada, pero es inevitable leer tus entradas y largar la carcajada como si fuera invierno, jajajaja

A ver esa autoestima, José Miguel, se puede ser un alumno avejentado, aventajado y aún seguir sacando ventaja, que para eso no hay edad sino voluntad ventajosa :)

Besos.

José Miguel Ridao dijo...

Juanma, vamos a tener que hacer caso al comentarista der Tato de nombre genial: "No cogé ventaja, miarma". A ver si hago una entrada onanista.

Madison, un caballero no puede desvelar ciertos secretos...

Cita, no creo que sea eso, porque dependería de la cuesta, no de la meada. Sí podríais hacer concursos de puntería desde cierta altura para acertar, por ejemplo, a una hormiga.

Por delante, Cuni, siempre por delante.

Gracias, América. Seguimos esperando el 2010, y mientras tanto nos descojonamos un poco, qué mejor terapia...

Sigo de alumno, Capitán, hasta que alcance el nivel de eximio. Entonces me dedicaré a pontificar.

Te compadezco el verano austral, Liliana. ¡Cómo me alegran tus carcajadas! No te preocupes, que mi autoestima está intacta, por el momento.

Abrazos ventajeros.

madison dijo...

Cobardica.

Alejandro dijo...

Una lástima no haber podido celebrar hoy el concurso de "a ver quién mea más lejos" por la falta del drenaje del terreno.
Las nubes se lo llevaron de calle.

¿Ves a qué hora comento? Acaban de dormirse ambos. Ahora empieza, para mí, el 29 de diciembre.
¡Hay que ver a quien se lo cuento!
¿Qué tal el regreso? He tenido que conducir con la ventanilla abierta para aparpar la carretera.

Un abrazo pontificio... así el Capi se da también por saludado.
¡Ah!... mañana es el cumple de J.

José Miguel Ridao dijo...

Al revés, es la valentía del modesto...

José Miguel Ridao dijo...

Coño, Álex, te has colado al tiempo que defendía mi honor.

Que sepas que llevo dos horas blogueando, he despachado a mis cuatro tiernos infantes yo solito en un plis plas, con dos cojones. Lola acaba de llegar, ha tenido una guardia de coco y huevo.

Ya me acordaba del cumple, gracias anyway.

Un abrazo chulesco.

JESUS FIDELIS dijo...

Frase lapidaria, me ha encantado.
Yo siempre me consideré un alumno aventajado, ahora me pasa lo mismo, con ventaja o sin ella, se voy avejentando.
Igual tiene que ver con todo esto la diferencia entre coger experiencia y antiguedad, que al igual que cocodrilo y el caimán que son parecidos, pero no son igual.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Uff, ¡qué largo me lo propones!

José Miguel Ridao dijo...

Yo creo que es eso, Jesús. Somos unos cocodrilos del Nilo...

Largo... largo, Javier.

Un abrazo largo.