martes, 15 de diciembre de 2009

¡Pobres promotores!

Acabo de oír una noticia por la radio que me ha hecho reconciliarme con el género humano en general, y con los empresarios en particular. En el transcurso de una entrevista, un promotor afectado por la crisis y que tiene tropecientasmil viviendas sin vender ha manifestado que para ayudar a los compradores a lo más que puede llegar es a sacrificar su margen de beneficios, ofreciendo las viviendas por el precio al que está suscrita la hipoteca de financiación de la promoción. ¿No es enternecedor? Como son ellos los que marcan el precio, y no el mercado, van a rebajarlo, eso sí, hasta el límite del beneficio, ¡qué es eso de que los empresarios pierdan dinero! Faltaría más...

Digo yo que a lo mejor apretándole un poco da una vueltecita en su yate a los privilegiados que estén en condiciones de que el banco les conceda la hipoteca. Sería todo un gesto, una forma de redondear la faena.

7 comentarios:

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
Yo estoy por comprarme un edificio entero para invitar a los amigos de las bitácoras. A ti te dejo el apartamento de la planta baja pa que puedas vigilar a tus zagales mejor. Yo me quedo el ático pa aislarme del mundo. Habrá piscina, serpentines por doquier y barbacoas. Ni Siltolá ni Canora, el edificio del Dyhego ofrece más cosas.
Salu2.

AdP dijo...

Sí, algo oí esta mañana. ¿Podría tratarse de algún acuerdo con la Junta de Andalucía? ¿Podría ser que alguien pagara la diferencia?

En cuanto al tema de los promotores... prefieren esperar a que alguien les compre casas al mismo precio al que tenían pensado venderlas que darles salida a un precio inferior que les permita obtener liquidez para invertir en otros negocios. Es la cultura empresarial española... en cualquier otro sitio, en el momento en que ven que algo no va a producir los beneficios esperados, se quitan el muerto de encima para no perder dinero e irse a probar fortuna con otro tipo de inversiones.

Saludos.

Miradme al menos dijo...

¡Qué fauna! ¡Lo mal que lo están paasando! Habría que darles alguna subvención para llegar a fin de mes (o de década). Y a los bancos también, pobrecitos.

Un saludo

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, Dyhego, eres un amigo. Donde se quede Murcia...

Hola, AdP. Algo he oído yo también, pero me parece tan fuerte que prefiero no enterarme para no cabrearme más. Y los empresarios lo que son es unos vivos: van por ahí llorando, mendigando y chantajeando con los puestos de trabajo a ver si el gobierno les echa una mano. Sin comentarios...

Miradme, ¿qué te parece si abrimos una suscripción o, mejor aún, proponemos al gobierno una nueva casilla junto a la Iglesia y las ONG para los promotores?

Un abrazo abochornado.

maile dijo...

¿Esta tierra pasó de ser la de María Santísima a Jauja... "en la que los árboles dan buñuelos, los ríos, leche; las fuentes, manteca y las montañas, queso"(como diria Lope de Rueda)... los promotores venden barato, y los bancos conceden hipotecas fáciles de pagar sin tener que ir a vivir al último rincón de este mundo, sin agua o sin luz??? ¿ Cuando?... yo he debido estar fuera y no me enteré que se acabó la "ley del embudo". ¿No hay gato encerrado?

Del edificio del señor Dyhego me pido uno... es más seguro.


Saludos, mi querido Ridao.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

¡Pobrecillos!

¡Y son tan buenos!

José Miguel Ridao dijo...

Yo tampoco veo esa Jauja que nos venden, Maile. Creo que allí sólo dejan entrar a unos pocos...

Y tú que lo digas, Javier. ¿Por qué no te rascas el bolsillo y les ayudas un poquito?

Abrazos matutinos sin premio.