martes, 11 de enero de 2011

Arbeit macht nicht frei!

Desde aquí proclamo que odio el culto al trabajo, y desconfío de los que me aconsejan trabajar sin desmayo para mejorar, en mi vida o en mi escritura. No comprendo a esas personas obsesionadas con su trabajo, celosas del mismo, máquinas de incrementar los beneficios de su empresa, esclavos de la productividad. Yo mido la productividad no en piezas por hora, sino en felicidad por segundo. No vendo mi tiempo al engranaje capitalista, aunque le rindo gustoso mi tributo, que me permite ser feliz. Miente quien dice que es en el trabajo donde se realizan las personas; me asustan los que anteponen su profesión a todo lo demás; detesto el culto al dios empresa. ¡El dinero me aterra! Sí, me aterra como instrumento de odio, como vehículo de la ambición, como cuña que penetra en los hombres y los despedaza en partes autónomas que sólo piensan en producir, en trabajar, en ganar, en vivir lo que no es vida para morir sin entender el sentido de sus afanes. El trabajo es un castigo divino, ésa es la mayor verdad que se extrae del Antiguo Testamento. No hay nada más apetecible que vagar por un paraíso pródigo e infinito, gozando de los dones celestiales. ¿Molicie? ¿Aburrimiento? Eso sólo lo sienten los hombres contaminados por el virus maldito del dólar, que no vislumbran nada más allá de su jaula monetaria. El resto sería feliz, e incluso ellos, si nunca hubieran tocado el dinero, si hubieran nacido a un mundo virgen de euros y cuentas bancarias, ellos también vivirían en la gozosa holganza de los seres primigenios, produciendo sólo amor, felicidad y arte, los dones más grandes a los que un hombre puede aspirar.

18 comentarios:

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Ahí, hoy has estao sembrao.
Saludos

Er Tato dijo...

¡Venga, macho, despierta ya y a currar, que vas a llegar tarde! ¡Ay, estos poetas muertos de hambre!

Hoy no hay abrazo, coño

Rocío. dijo...

Eso Ridao,anda ponte ya a currá de sol a sol,que se te ve mucho el plumero de vago,¿como vamos a levantar el país,con gente como tu?,así está el pobre z.p.con la cara chupá,a ver ´¿ es que acaso eres millonario?,sospecho que no,teniendo una miera amberca en tu chalet,pa invitadas,insignes como yo,pos entonces,ale a currá.
El trabajo didnifica a las personas,y si te levantas a las 6 de la mañana,pos no veas,la fresquita que te entra,por el camino.
Eutelia,niña,espero que no hayas pensao escribir lo mismo que yo,per si es así,y ya te lo he pisao,¡mira que bien!,así tienes más tiempo de trabajar,y menos perder,el precioso tiempo,productivo,escribiendo en el blog,ale,tu también a currar.
Yo me voy ahora mismo a la pelu,así que espero que curreis todos,pa que yo pueda disfrutar,de mis placeres femeninos.
Un beso peluqueril.

José Miguel Ridao dijo...

Rafael, tú no hagas caso a esos dos de ahí abajo. Al Tato a ver si le invitas al Rocío montado en tu carruaje nuevo. Tiene guasa el tío, tonteando en el blog un martes por la tarde. Que se vaya al trabajo, coño, y si es pluriempleo mejor, de qué íbamos a vivir el resto si no. Y a Rocío le digo que con una amberca, cuatro niños, las ayudas del gobierno y lo que producen el Tato y dos pringaos más, que son los que trabajan en este país, ya me da pa cubatas.

Ea, con dios.

Bea. dijo...

Que mal encanto que odies trabajar , hasta una pija como yo con bienes de sobra , trabajo a diario y desde los 25 años , me he estado levantando a las 6 de la mañana , para entrar a las 8 , y recorrer 60 Km diarios , lo cierto es que pensandolo bien creo que merezco alguna medalla del gobierno , me quedaría e fábula.

Mery dijo...

Yo no comprendo a la gente que los fines de semana no saben qué hacer con su vida. Los que se aburren en casa. Los que sólo hablan de dinero, por defecto o por exceso.

Y tampoco comprendo que haya gente que hace mal su trabajo porque si, por fastidiar, por desidia...
Pero el trabajo no te hace mejor ni mas libre, sobre todo cuando no hay auténtica vocación.

Así que...nicht-nicht
Küssen

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
De aquí a nada lo veo a usted con un minúsculo taparrabos triscando por esos montes de Alájar, cantándoles haikus a las cabras y leyendo libros en su nuevo aparato junto a la lumbre...
¡Estáis todos de un bucólico: el Javier con su Siltolá, el Epifanio con Canora, tú con Alájar...!
Salu2 silvanos

Marisa Peña dijo...

je, je...A mí me encanta esta declaración libertaria de la vida para ser vivida.Ese mundo sería de lo mejorcito. (Eso sí, con blog, por favor, que es el único vicio que tengo)
Besos Ridao.

Fernando Moral dijo...

Anda, tomáte una pastilla de Liberalín, que te hará recobrar la paz y la fe en el capital. Ea, ea, ¿ves? ya pasó. Ahora coje tu irrider y no leas a gente mala que te va a subir otra vez la tensión.

Un opioabrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Tustá mal de la azotea, Bea. ¿De verdad que haces eso? ¿Y por gusto? A las seis de la mañana lo suyo es estar recogiéndose, para dormir la mona hasta las 3 de la tarde.

Eso, Mery, nicht mijita.

Dyhego, pues te advierto que las cabras tienen mucha más sensibilidad que casi todos los bípedos capitalinos. Y los cochinos, no te digo ya. Son listísimos.

El blog no faltaría, Marisa. Eso no es trabajo. Los vicios son bienvenidos siempre.

¡Penitenciagite, Fernando! Te has vendido al demonio capitalista y arderás en las llamas mercuriales antes de que el gallo Cotta cante tres veces.

Coscorrones y abrazos.

Bicefalepena dijo...

Con permiso...

Yo también opino que no me pueden obligar a hacer horas extra, pero es que tú, lo has dicho tan bien...

Un abrazo compañero.

José Miguel Ridao dijo...

Bienvenido, y gracias. Ahí está la clave: trabajamos, claro, para vivir, pero que no se adueñen de nuestro tiempo. Otro abrazo.

eres_mi_cruz dijo...

pregonar lo mucho que se trabaja es de una ordinariez tremenda... más exasperante aún cuando se lo oyes a un funcionario...

según Mihály Csíkszentmihályi, se trata de fluir... esto me lo contó un amigo... soy culto, pero no tanto...

Muñoz Escasso dijo...

el trabajo es una puta mierda. quiero decir, salvo para unos cuantos privilegiados que se dedican a lo que les apasiona.
Yo quería haber sido peridista deportivo, secretario técnico de un club de baloncesto o representante de la Paqui y sin embargo puedo sentirme afortunado por poder trabajar,(estar, mejor dicho) en una oficina diez horas al día, aguantando a cada imbécil que te cagas.
Os dejo un enlace de estos rojos liberticidas que tan poco le gustan a Ridao,(los chicos de la ceja). Me gusta lo que dice Luppi en este diálogo.Además le tengo especial cariño a esta película por Cecilia Roth. que buenas están las de más de cuarenta, cuando están bien conservadas.que polvazo tiene la tía.
http://www.youtube.com/watch?v=Wu7mT1tefqo

L.N.J. dijo...

Así se escribe, así se vive (creo).

Eres grande José Miguel,

un beso.

José M. Martínez dijo...

José Miguel: ¿Has intentado explicar a la parienta eso de intentar vivir sin dinero, y sin trabajar? Me cuentas, porque a mí no me funcionó. Saludos texanos.

José Miguel Ridao dijo...

Mira, eresmicruz, al tal Csikszentmihalyi ése lo colgaba de los pulgares dos veces. La primera por llamarse así, que ya son ganas de putear a los funcionarios que hacen el DNI, el pasaporte y demás carneses, y segundo por carajote peligroso. He leído esa teoría del fluir en la wikipedia y tiene más peligro que el toro que mató a Manolete. Que se te olvida comer y dormir, dice el tío... y follar también, ¿no? Ése tenía que venirse una temporadita a Sevilla a jartarse de serranitos y gambas con gabardina. Se le iban a quitar las tonterías. Que lo fiche el Betis, coño.

Uff, me he desahogado.

José Miguel Ridao dijo...

Aluego veo el enlace, Escasso. Me has picao con lo del polvazo.

Grande, mi hipoteca, Lourdes, que me tiene condenao a trabajar. Si no, de qué...

Sí lo he intentado, JM. Le propuse vivir en Alájar, en el Calabacino en plan hippie, y se negó. Eso nos pasa por emparientarnos. Por cierto, por hoy lo dejo pasar, pero en este blog es muy peligroso mandar saludos texanos. Una vez entró una comentarista con el seudónimo "Troya" y no veas la que se llevó.

Abrazos troyan... digo, troyenses.