domingo, 23 de enero de 2011

Diez entradas diez


¿Quién ha dicho que no conviene hacer entradas muy seguidas en el blog, que hay que darles tiempo para que la gente lea y todo eso? Incluso hay por ahí un carajote que va publicando lo que él llama bloguerías, y en una de ellas dice que escribir más de una entrada diaria es un tabú. Pues que se meta el tabú por donde le quepa, que ésta es mi décima entrada de la semana, las hay de todos los colores: poemas, relatos, apuntes de mi diario, ópera... esto es un cajón de sastre, aquí cabe todo. Algunas veces, como ahora, escribo la entrada en dos minutos, según me sale del magín, y otras me lo curro más, sobre todo en los poemas y las entradas literarias. Es mi afición, no veo la tele y me gusta escribir. Gracias al blog publico sobre la marcha y disfruto. Además recibo y agradezco interesantes comentarios, de los que aprendo mucho, y que hacen que se haya formado aquí en los andurriales un grupito curioso y bien avenido. Especialmente, este fin de semana nos lo hemos pasado muy bien, porque las entradas han sido toreras, desenfadadas y hasta chulescas, claro que sí, pero una chulería de buen rollo (de momento), así que no sigo, que es la hora de ir a la cama y la parienta empieza a mirarme una mijita malamente.

¡Buena semana!

7 comentarios:

maite mangas dijo...

La clave de esta historia es disfrutar. Sin normas, sin obligaciones autoimpuestas. Algunos dias no escribo nada, otros, como hoy, meto 3 entradas, al libre albedrío...
A pasar una buena y fructífera semana

Antonio Rivero dijo...

¿Porque nos tenemos que acomplejar? El bloggero necesita gritar a modo de entrada y dejar de hacerlo por una norma es un desconsuelo. De todas maneras algunos no sabemos muchas veces que escribir y nos perdemos no solo un día, sino una semana entera descuidando nuestro rincón. ¡Olé por tí! Diez entradas con dos cojones y si alguien se pica, que ajos coma.

Un Abrazo bloggero.

Alejandro dijo...

¿Diez entradas? Así nunca llegarás a eximio, que lo sepas.

Elías dijo...

¡Cuánta razón tienes, José Miguel!
Y si son diez como si son veinte. El blog es mío y hago con él lo que me sale de ahí.
Pues no va uno y me dice, "me gusta tu blog un montón, pero escribes mucho".
Joder, pues mejor pa ti, ¿no?
Hay que ver cómo es la gente.

No hagas ni caso.

Abrazo.

José M. Martínez dijo...

Me has llegado al alma con eso de 'no veo la tele'.... Eres un ciudadano ejemplar, el hombre honesto que andaba buscando Diógenes... Saludos

Bicefalepena dijo...

Yo un día, siete, fue antológico...
Ahora con una al día o cada dos voy bien. Me cuesta más centrarme, y reponerme.

¡Torero!

Un abrazo

José Miguel Ridao dijo...

Es así, Maite, lo suyo es ir a nuestro aire. Pero no es tan fácil: ¿no te entra a veces como una angustia existencial para colgar una entrada?

Hombre, Antonio, qué de tiempo. Muchas gracias. Yo, si un día no tengo nada que contar, me lo invento.

Álex: voy a crear una nueva categoría de eximios: los supereximios, que tienen siempre cero comentarios. Lo haré en un blog paralelo.

Hay gente pa to, Elías. El otro día va un nota y me dice: ¿y cuánte gente te lee? Y yo: tengo ciento y pico visitas diarias. Y él: pues con eso no te pagan na de publicidad. En fin...

¿Ti da cuen, JM? Antes de tener niños no había tele en casa, y ahora no la tenemos conectada a la antena. La usamos como pantalla para pelis Disney mayormente.

Tú sí que eres machote, bicefala: siete en un día. Eso es lo que hacen muchos en un mes.

Abrazos admirados.