domingo, 23 de enero de 2011

Mariconadas blogueras (IV): La moderación de comentarios

Soy consciente de que con esta entrada no voy a hacer muchos amigos, pero como este fin de semana me ha salido la vena torera vamos allá.

Que sepa todo el mundo que eso de activar la moderación de comentarios es una mariconada como un piano de grande. Uuuu-naaa-maaa-riii-cooo-naaa-daaa. Hay que echarle güevos, coño, que no nos van a matar con ningún comentario, y encima los vamos a leer en privado y nos va a jervir la sangre. Ahí, a pelo, con dos cojones, y si alguien saca los pies del tiesto se retrata delante de todo el mundo, y se queda con el culo al aire, hostia, joder, tantos paños calientes, me cago en los muertos, aquí al blog se viene sin paracaídas o no se viene, que esto es para hombres, a mí la legión, coño, que parecéis nenazas con eso de "su comentario será visible tras la aprobación", ya está bien de jiñes y paranoias diarreicas. Seguro que lleváis pantalones de esos cagaítos. Pa moderación, la mía en esta entrada.

He dicho.



Nota: Para esta entrada dejo activada la moderación de comentarios, que no me fío un pelo.

29 comentarios:

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Yo rechazo los anónimos, por no dar la cara, y habilito la moderación porque me gusta ver cuáles son los comentarios que entran. Además, hay programas que "copian" parte de tus entradas y las cuelgan en páginas dudosas, como he tenido ocasión de comprobar. Espero pasar la prueba, Tocayo.

maite mangas dijo...

Oooooooole!, muy de acuerdo en todo...en casi todo,que hay una parte que te ha quedado muy "anuncio de Fundador": "es cosa de hombres". ¿O tendré yo un lado de macho Alfa que desconocía?,
Un abrazo muy masculino!

maite mangas dijo...

Ridao, Cagüen tó!!, si es que no sé como no me lo he imaginado, casi te repito el comentario pensando que había hecho algo mal.
Ya te vale.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Ahí, con dos cojones, moderando comentarios, retratándote. Me quito el cráneo, Ridao.
Un abrachop.

Er Tato dijo...

Pues eso mismo digo yo, que eres una maricona por habilitar la moderación de comentarios.

Un abrazo moderado

mangeles dijo...

jejejej, ejjeje...vale , vale...

¡Si yo soy buena¡ Besos

Feliz domingo, Ridao

Rafael Lucena Soto dijo...

Menudo avenate (2) perezrevertiano (sin premio, por favor) te ha dado; por encima de la coprolalia, estoy contigo. A veces, por pura envidia, he estado tentado de autocomentarme como anónimo cañero. Salud, siempre.

Rafael Lucena Soto dijo...

Pensaba que la moderación de esta entrada era un farol.

Joaquín dijo...

El único problema que tengo para mantener la moderación, son los comentarios tipo 'spam'. Por lo demás, estoy encantado con los amigos que dejan comentarios en mi blog (incluso anónimos).

hugs,

Las hojas del roble dijo...

Yo soy tu amigo, Ridao. Nunca lo dudes.
Un abrazo

MLL dijo...

Joer! Cómo estamos...

Fernando Moral dijo...

Vale, paracaídas no, pero... ¿y preservativo? Es que no me fío de la gente que entra por aquí.

Un moderado varazo.

José María JURADO dijo...

Es un error de concepto el tuyo, Ridao: la moderación no se pone para proteger al autor del blog, sino para porteger a los demás, de la difamación, la caluumnia o la blasfemia.

El que escribe se retrata, pero calumnia que algo queda, el daño está hecho.

En realidad no es más que una publicación diferida.

Por cierto no se me ha dado el caso de no publicar un comentario, salvo por indicación precisa del autor, porque esta opción es una forma, también, de recibir correos electrónicos cuando uno no hace visible su e-mail.


Qué raro, ponerme serio en tu blog...

VERIDIANA dijo...

Hala,Hala...

¿ Viste el homenaje a Plácido Domingo?

B.

José Miguel Ridao dijo...

Oooooléeeee, tos p'adentro, por la puerta grande.

Ahí quedáis, ahí, retrataos. Ni Plácido Domingo ni leches, hoy un pasodoble como toa la vida de Dios: Paquito el Chocolatero.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Hombre, yo creo que no es malo que algunos quieran conocer antes de publicarse lo que puedan decir en su blog.
En una entrada mía han entrado ya casi cien comentarios de biagra y similares, en inglés y otros idiomas.
Ahora bien, un torero como tú, de los buenos buenos, que moderes no deja de ser una mariconada.
Un abrazo

José Miguel Ridao dijo...

Anda que no, Rafaé. Lo de hoy ha sío una espantá de mucho cuidao.

José Miguel Ridao dijo...

Qué coño, ar carajo la moderación, quién dijo mieo...

Liliana G. dijo...

Estoy de acuerdo en parte, Ridao, en mis blogs nunca moderé comentarios, pero hay veces en que es imprescindible.
En el blog compartido con dos compatriotas tuyos (unos amores, claro), donde hacemos comedia medieval, tenemos una mosca cojonera que entra solamente para insultarnos, la muy bruja. La tipeja no se aguanta de que la hayamos quitado del lugar porque atacaba hasta a los comentaristas. Pues bien, después de un año vuelve a aparecer para meter veneno.
O le contesto a lo Liliana enojada (mejor que se aparten todos) o no la dejo aparecer. Y como es una bruja, eso de no aparecer le sienta de maravillas.

Si me dijeras que critica una entrada, eso se comprende, pero si viene a molestar, eso no se aguanta. He dicho.

Así, a por la mariconada cuando corresponde...

¡¡Me encantó esa música españolísima!! ¡¡Oleeeeeeeeee!!

Besotes

Alejandro dijo...

Lo que deberían inventar estos de blogger es la moderación de entradas. En tucaso leerías cada sábado un mensaje que te recordase: "usted ya ha publicado cinco entradas esta semana y pude que el personal acabe hasta el gorro de su blog". En otros caso, el animoso bloguero podría recibir un mensaje parecido a este: "la entrada se publicará cuando sea aprobada por sus seguidores".

Espero superar tu moderación de comentarios en el día de hoy, mamoncete.

L.N.J. dijo...

Hola encanto, a mí me han dejado comentarios nada apropiados y como esos van a mi persona pues para mi se queda. Lo único que ocurre es que se ponen como anónimos, ¡COBARDES!, les llamo yo, muy-muy cobardes. Las cosas en la cara. Vamos, que

Besos moderados.

X dijo...

Insuperable el comentario de Alejandro, tanto como cierto el de Jose María JURADO. Yo no modero comentarios por las razones ya expuestas, pero sobre todo porque me encantará humillar al que venga a tocarme los cojones (que, como soy tan buena persona, todavía no se ha dado el caso). Por otro lado, simplemente no admito anónimos para que no se llene de spam (aunque eso igual ya se soluciona con la palabrita de verificación que tanto molesta a mis sufridos comentaristas). Pero sí, que a mí también me indigna que mis comentarios hayan de pasar un filtro de calidad para ser publicados.

L.N.J. dijo...

Me gustaría ser valiente como tú y dejar que las cosas no sean tan moderadas, pero no lo soy. Porque la verdad, es como una especie de control y eso no me gusta hacerlo.

eN fiN,

besos.

José Miguel Ridao dijo...

Álex: ésta ha sido la novena entrada de la semana, y a lo mejor cuelgo la décima antes de las 12, pa chulo yo, he, he, he, he (acompañamiento de Paquito el chocolatero cogiendo el portátil con la izquierda, fumado un puro con la derecha y tecleando con el puro - er denmedio). Y sigue viniendo la gente, oiga.

X y Lourdes, gracias por venir como siempre, tenemos que hacer una jornada de blogs abiertos para toda la blogosfera, y al anónimo que tenga cojones de entrar lo caneamos entre todos.

Eh, eh, eh, eh...

Mery dijo...

¿Tu un gallinita? Que no, que no.

En todo caso yo sólo pongo el rollo ese de la verificación de palabra porque ultimamente me entraba mucho spam puñetero. Pero en cuanto pueda, la quito.

Un beso dominguero-nocturno

Anónimo dijo...

Aquí un anónimo con cojones, encanto. Venga, a canearme, que me va el rollo maso, jejeje.

José Miguel Ridao dijo...

Mery: a mí el sapam me lo filtra todo blogger. Prueba a ver en la bandeja que pone "spam".

Anónimo: tacatacatacatacatacatacatacataca...

José M. Martínez dijo...

Jose Miguel, saludos de nuevo desde esta entrada pasada. Cuando puedas nos escribes una entrada sobre los premios que unos blogs se dan a otros. Me he dado una vuelta por varios de ellos y creo que esa mariconada supera con creces a todas sobre las que has escrito hasta ahora. Saludos.

José Miguel Ridao dijo...

Esos premios son la mariconada más grande que han visto los siglos, pero resulta que más de uno (más bien unas) de los que me visitan tienen el blog repletito, y no quiero ofender a nadie, aunque... ahora que lo pienso... ¡los tengo más grandes que el toro de Osborne! Caerá, caerá...

Un abrazo cojonesco.